A la
vista, según las estadísticas, de que una de mis entradas más populares es en
la que os hablo del acolchado “casero”, me parecía que el acolchado de dibujo
libre era algo que tenía que publicar.
Lo primero, primerísimo que creo que tenemos que plantearnos
es el uso que le vamos a dar a nuestro quilt. Yo coso para mis hijos, mi
familia, mis amigos… para mi; no voy a ferias, ni a concursos, coso por el
placer de coser, de experimentar, de aprender. Por eso prefiero un quilt
terminado y en uso que un top esperando a que alguien lo acolche. ¿Estáis
conmigo? ¿Compartís esta idea? Entonces ¡fuera miedos! Compraos ya un
prensatelas para vuestra máquina que sirva para zurcir. Sacad la máquina, por
más vieja, básica y sencilla que sea y preparaos para dibujar.
Colocamos el prensatelas según las indicaciones que traiga,
en este caso, la palanquita tiene que ir apoyada en el tornillo que sujeta la
aguja. Como veis no es un prensatelas específico para acolchar sino uno para zurcir. Para empezar nos vale.


Hay que bajar los dientes, en esta máquina se hace así:
Si no podéis porque la máquina no lo permite, bajad el
tamaño de puntada a 0. También podéis tapar los dientes con un trozo de cartón pegado con celo al que le habréis recortado una abertura dejando libre la ranura del medio para que la aguja baje ;). De esta manera la
máquina no arrastrará la tela y todo el movimiento lo haréis vosotras.
¡Guantes! Para mi, imprescindibles. Pero no tienen porque ser
especiales para acolchar, guantes que tengan goma por las palmas, se encuentran
en ferreterías y grandes almacenes y no son nada caros… En esta foto, los que
había por casa, bien sucios… Pero estos guantes te permiten tener un agarre del
quilt más preciso.

Primer paso, dibuja en un papel un
diseño sin levantar la punta del lápiz y procurando que no se crucen las
líneas. Dibuja espirales, ondas, olas, serpentinas, corazones, estrellas…
infinitas posibilidades. Al dibujar en un papel, te familiarizas con el trazo,
aprendes a no quedarte “atrapada” en una esquina y descubres diseños mil.
Ahora, vamos a la máquina. Primero con un parche de prueba,
haz el sándwich igual que harías con un quilt: trasera, guata y frontal. Aquí
tenéis una explicación de cómo montar un sándwich y aquí sobre cómo escoger la
trasera para un quilt. Esta prueba está hecha en blanco sobre azul oscuro para
que veáis cómo queda y enseñaros también los defectos. En un quilt, sobre todo
las primeras veces, escogería un hilo parecido a la tela sobre la que voy a
acolchar para disimular los errores. Mismo hilo en la canilla que en la bobina,
ya sabéis que las máquinas más sencillas son muy delicadas con ese tema. Yo uso
telas de algodón, guata de algodón 100% aunque excepcionalmente uso la de 80/20
(20% poliester) y por último, hilo de algodón.
Empezamos sacando el hilo de la bobina y sujetando ambos por
detrás del prensatelas. Suelo acolchar de izquierda a derecha y de arriba abajo,
porque es así como escribo.
¿Preparadas? ¡Vamos allá! ¡Acelera! La aguja y el hilo entran y salen en el mismo punto. Ahora, sin parar de acelerar dibuja: un muelle, por ejemplo.
¿Preparadas? ¡Vamos allá! ¡Acelera! La aguja y el hilo entran y salen en el mismo punto. Ahora, sin parar de acelerar dibuja: un muelle, por ejemplo.
La dificultad está en lograr que las puntadas sean regulares. Aquí
se ve muy clara la diferencia en la longitud ¿ves?
Si acelero poco y me muevo rápido, las puntadas quedan muy
largas, si me muevo lento quedan cortas. Mi consejo: acelerar a tope y moverte
al ritmo que te marquen tus dibujos y tus manos. Con la práctica, la
coordinación pie-mano mejora considerablemente.
Sigue practicando: piedras amontonadas (al pasar varias
veces por la misma línea, se puede debilitar la tela sobre la que coses)
Olas,corazones, ¡letras! Me encanta escribir mensajes que
luego quedan ocultos y los niños descubren con el uso.
Mi favorita, las hojas. ¡Quedan fenomenal en un borde!
¡En fin! El repertorio es infinito y la inspiración está en
todas partes. El truco: sin duda alguna, la práctica.
Una vez lavado el quilt, el acolchado pierde fuerza y el
quilt gana con el uso. No tengáis miedo, acabad esos tops y disfrutad de
vuestro esfuerzo. Nadie en mi casa critica mis acolchados y usamos quilts todos
los días, en el sofá, en la cama, en el coche, de picnic… ¡El dibujo de un
acolchado nunca estropeó ninguno de mis quilts!
Si no te atreves todavía, puedes empezar con el prensatelas
de doble arrastre, aquí te explico cómo
¿Qué te parece? ¿Te atreves? Si tenéis alguna duda o alguna sugerencia, ¡todas son bienvenidas! No dejéis de hacérmelas llegar a través de los comentarios o en un mail, podéis encontrar mi dirección en mi perfil. Gracias por estar ahí




























